Para muchos nortesantanderanos seguramente este sorprendente municipio está muy alejado de sus pretensiones viajeras, pero no, simplemente es una distancia que afecta el sentido, pues está al otro lado de la cordillera que nos toca, la Oriental.
En los últimos años hemos visitado el lugar en varias ocasiones, llegando por la vía "normal" desde la Primavera ahí junto a la carretera que de Bucaramanga empalma la Ruta del Sol, más adelante.
También lo hemos logrado por Alto Chiquito, redescubriendo una carretera que con algunas mejoras podría ser alternativa de salida al centro del país o la costa para buena parte de Norte de Santander, por allí se remonta el páramo de Guerrero, hermoso lugar, santuario que hace parte del nudo de Santurbán.
Y por supuesto también exploramos la menos conocida, o sea la ruta que une Cáchira con Abrego, donde uno se queda extasíado con las bellezas del lugar, amable o abrupto, pero siempre hermoso, con tierras productivas, gentes generosas y amables, paisajes que embrujan.
Todo eso hace parte de Santurbán, sus estribaciones o más arriba los páramos, lagunas, riscos, frío y neblina, aire puro, todo un inmenso balcón para comulgar con la naturaleza que produce agua para buena parte del nor oriente colombiano.
Hay mil historias por conocer y contar, hay tanto más por descubrir, hay motivos de regreso constante para sus hijos, hay toda una tierra pródiga cercana en nuestro Norte de Santander, que de verdad vale la pena conocer, sentir, tocar, amar, abrazar, como si fuera esa doncella que entre sueños no nos deja despertar.











